Un recuerdo inmortal

No era una sensación de tristeza. Entendía que esas cosas pasaban todos los días, que era la rutina de esta vida: naces, creces, te reproduces y mueres. Nos lo enseñan desde pequeños para que nuestro cerebro vaya asimilándolo poco a poco, para poder estar lo más preparado cuando ocurra por primera vez. No, Paula noSigue leyendo “Un recuerdo inmortal”